BOTANICAL COLOR PALETTE: Una exploración de la flora nativa mexicana y las historias que permanecen en el paisaje.
13 agosto, 2026 / Ariadna Hilario

Hoy en día, la información sobre vegetación existente, el suelo y el contexto cultural de un lugar suele llegar fragmentada y, muchas veces, cuando decisiones importantes ya fueron tomadas.
Ariadna Hilario es Ingeniera Arquitecta y especialista en procesos digitales aplicados al paisaje. Su experiencia entre arquitectura, coordinación, paisaje y observación del territorio la llevó a proponer un ecosistema de inteligencia colectiva para acercar el conocimiento a la decisión.
Actúa como interlocutora entre disciplinas: formula las preguntas que un proyecto necesita responder, convoca a quienes pueden aportar y propicia el diálogo con quienes diseñan, desarrollan y construyen.

¿Conocemos la flora que forma parte de nuestros paisajes?
Mucho antes de nosotros, en el territorio que hoy pisamos ya había plantas naciendo, muriendo y volviendo a crecer. Muchas de esas especies todavía viven entre nosotros.
Botanical Color Palette observa con atención la flora nativa mexicana. Documentar y acercar ese conocimiento a más personas es su principal objetivo.
Memoria Botánica Colectiva reúne otras formas de conocer la flora: el árbol que acompaña una calle desde hace décadas, la planta que aparece cada temporada, o los cambios que alguien ha observado con los años.
Son registros cotidianos que revelan relaciones, permanencias y transformaciones ausentes en un documento convencional.
“Quizá la tecnología más valiosa para el paisaje no sea la que nos permita intervenir más, sino la que nos ayude a observar mejor antes de hacerlo.”
EA Paisaje, fundada junto con su socio Eduardo Simon, abre un campo de experimentación entre territorio y tecnología aplicada. Fotogrametría, BIM, GIS y otros procesos digitales incorporan nuevas capas de información en el paisaje.
Nuestra vida apenas es un fragmento de tiempo. Hoy podemos documentar ese fragmento, relacionarlo con lo que otros recuerdan y dejarlo preparado para que alguien continúe después.
No podemos permanecer, pero el conocimiento que construimos sobre un lugar sí puede hacerlo.



