El arte de la edificación
9 febrero, 2026 / Dirección Editorial Arkin
Arte, diseño e interiorismo, el complemento creativo de la edificación.
La construcción de infraestructuras, y muy especialmente la edificación, han evolucionado a través de la historia atendiendo a dos aspectos complementarios que se refieren, ambos, a la satisfacción de necesidades profundamente humanas; por una parte, la de crear físicamente, utilizando en este caso nuestra estructura mental e ingenio para imaginar la mejor manera de emplear los materiales que tengamos a la mano o los que sea posible conseguir, con el propósito de realizar una obra que sea capaz de contenernos y protegernos mientras llevamos a cabo una actividad específica; y por la otra, la de hacer de este lugar que realizamos para albergarnos, un espacio que no solo sea funcional y cómodo, sino que nos brinde también la oportunidad de expresar nuestras visiones del mundo y de nosotros mismos, y esto último, en cuanto a quienes hemos sido, quienes somos y lo que deseamos para el futuro.

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El arte es, en opinión del pintor animista senegalés Ery Camara, todo aquello que “está muy bien hecho” y es la vía que nos hemos dado para expresar nuestras concepciones e interpretaciones de lo real y lo imaginario, utilizando recursos como la materia, las imágenes, los colores, los sonidos o las palabras con fines estéticos y para comunicarnos a través de interacciones visuales, auditivas o sensoriales con el propósito de fomentar la empatía y comprensión, al tiempo que exploramos nuestra cultura, producimos nuevas expresiones y nos damos oportunidad de conocernos mejor trascendiendo como parte de una sociedad.

Un elemento fundamental del arte es el diseño, una actividad creativa y metodológica que se sustenta en el talento para conceptualizar necesidades o problemas específicos, configurando soluciones mediante objetos, sistemas o mensajes que generen valor y sean útiles y atractivos. No solo se trata de la forma final de los productos o de los resultados que se alcancen, sino de la realización de una planificación estratégica que va desde la investigación hasta la ejecución, transformando ideas en propuestas tangibles. En el diseño arquitectónico, la creación de espacios y entornos, es una disciplina en que se organizan elementos para dar forma y sentido al mundo que nos rodea, aportando soluciones efectivas a las necesidades que se procuran resolver.
Finalmente, el interiorismo tiene como objetivo la armonía en ambientes internos sustentables, eficientes y plenos de confort. Es la disciplina que combina arte, técnica y tecnologías para trasformar y acondicionar los espacios interiores de un proyecto arquitectónico haciéndolos seguros y estéticamente agradables; para ello, el profesional actúa en la distribución, acabados, iluminación, materiales y muebles aplicando sus sentidos visual y acústico y conocimientos ergonómicos para optimizar la habitabilidad, la calidad de vida, las sensaciones y la experiencia de estar de los usuarios, en un aporte que va mucho más allá de la pura decoración o de “vestir” un lugar. Tiene que ver con elaborar y llevar a cabo un programa que se integre a la propia estructura del edificio para lograr un entorno completo y coherente.

El propósito final de las ingenierías y la arquitectura, y particularmente de la industria de la construcción, es la preservación de la vida humana y que ésta, sea lo mejor que sea posible.
En la suma de lo que hacemos y del complemento artístico con el que contamos, encontramos la posibilidad de alcanzar nuestros objetivos tanto en el aspecto físico como en el espiritual, logrando no solo seguridad, sino también belleza y bienestar.


