El Parlamento Escocés: de la polémica a la consagración arquitectónica
31 octubre, 2025 / Dirección Editorial Arkin

Parlamento Escocés ©Duccio Malagamba
El origen del edificio estuvo marcado por el resurgimiento del nacionalismo escocés en la segunda mitad del siglo XX. La sola idea de levantar un parlamento propio resultaba polémica, pues representaba un paso hacia la autonomía dentro del Reino Unido. Tras el referéndum de 1997, que aprobó la iniciativa, se organizó un concurso internacional en el que participaron cinco despachos. Aunque el público se inclinó por la propuesta de Rafael Viñoly, el comité seleccionó el proyecto de Miralles, cuyo diseño apostaba por una lectura radical y poética de la identidad escocesa.
La propuesta del arquitecto catalán se inspiraba en el paisaje escocés, las formas de los barcos y los motivos florales de Charles Rennie Mackintosh, ícono de la arquitectura nacional. Estas referencias dieron origen tanto a la volumetría como a los tragaluces en forma de canoa del Lobby de los Jardines, además de múltiples alusiones a la Saltire, la cruz escocesa.

En su interior, la arquitectura se convierte en una experiencia sensorial desbordante: la yuxtaposición de grandes espacios con nichos íntimos crea un recorrido impredecible y vibrante, en el que cada detalle fue cuidadosamente diseñado.
El presupuesto oficial del diseño del arquitecto comenzó en £109 millones, y los incrementos respondieron en gran medida a nuevas demandas, duplicación del número de oficinas, incorporación de áreas mediáticas y ampliación de servicios.



